5 oct. 2010

Ella, sin más.



- La quieres, ¿verdad?
- Sí, muchísimo. Se lo digo todos los días y, aún así, siento que no basta.
- ¿Cómo es? Siento curiosidad, siempre estás hablando de ella o de cosas que os pasaron juntas o frases que dice o... no sé, ¡de todo! ¿Cómo es?
- ¿Dices físicamente o de personalidad?
- Pues... de todo, en general, cómo es ella.
- Bueno, si te pasas por el tuenti hay fotos... y con los comentarios que me deja y los tablones que tiene con textos y música y vídeos te haces una idea de cómo es.
- No, ya, pero quiero que me lo cuentes tú.
- ¿Yo...? Pues, a ver, ¿qué te puedo decir de ella...? Es rubia... alta como yo, con un color de ojos verde extraño pero super chulo, cambiante... A ver, no es una tía lo suficientemente despampanante como para girarte por la calle a mirarla pero, joder, cuando se te sienta enfrente y se pone a hablarte... es como si fuera la tía más atractiva del mundo. Tiene esa clase de belleza diferente, poco común. Sobretodo porque se mezcla con su carácter. Y ahí estás perdido...
- ¿Perdido? ¿Cómo que perdido...?
- ¡Sí! ¡Perdido! Es super irreverente, con ese punto de inteligencia aplastante de las personas ingeniosas, no sé si me sigues... Además es divertidísima. Tiene una rama de locura genial. Es la clase de persona a la que, un martes cualquiera, le cuentas que estás mal, que no tienes ganas de nada y te viene con algo como: "Marta, ¡vamos a emborracharnos!". Es genial: GENIAL. Sobretodo porque entiende de qué va la vida. O no lo entiende pero: LA VIVE. ¿Sabes? Siempre tiene ganas de comerse el mundo, de continuar, de dejarse llevar, de plantarse en mi casa a comer ensaladilla rusa y espetec. ¡Joder! ¡Espetec! ¡Cómo le gusta el maldito espetec a la jodía! ¡Jaja! Es increíble, en serio, tienes que conocerla. Tienes que conocerla porque las personas como ella son fundamentales en la vida de gente como tú o como yo. ¡Qué coño! ¡En la de todo el mundo!
- Jo, ¡se nota que es tu mejor amiga!
- Ya... ya lo sé. Es imprescindible, de verdad, no hay nadie como ella. Puede que haya personas muy parecidas, pero nadie como ella. Y no cambiaría un solo detalle de cómo es. Ni siquiera su mal genio, me da igual, me gusta que sea tan cabezota y tan orgullosa cuando se cabrea. Porque no se enfada nunca. Porque sabe cuándo enfadarse. Y me encanta, joder, me encanta que sea mi mejor amiga, que pueda contarle lo que no le cuento a nadie, que me entienda, que me ayude, que me saque una sonrisa cada vez que me dice que me quiere...
- ¡Cualquiera diría que estás enamorada de ella!
- Y lo estoy. Lo estoy. Con todo mi ser. Y, ¿sabes qué? Me da igual que la gente no lo entienda mientras ella lo sepa. Porque por eso mismo lo que tenemos es tan guay, tan especial, tan acojonantemente divertido. Porque es mi hermana, y mi socia, y mi sultana, y mi Margot, y mi Lady Madrid, y mi todo...
- Me encanta cuando hablas así de las personas que te importan. Me haces sentir que la vida merece la pena.
- Es que así es como debe ser.

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