10 oct. 2010

Riesgo y altura.

Ocho de la tarde y tus miradas me tocan.
Desenfocas mi realidad.
Agitas mi vida.
Y la colocas como te place.

Ocho y seis minutos y tus manos me desnudan.
Reconstruyes el pasado.
Besas lentamente mi alma.
Y destapas mi sentir.

Se eriza mi piel con el contacto de tus dedos,
con ese ir y venir por mi espalda.

Inventas poemas con tus manos,
y empapas los versos de susurros,
con el inquietante sonido de palabras
que me hacen perder la razón.

Riesgo y altura
cada vez que me rozas
con miradas y silencios,
con ese calor tibio
que alberga tu cuerpo
...y tu sentir.

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