30 nov. 2010

Paranoias mentales made in me.

A veces se me clava una palabra en la cabeza y me paso todo el día repitiéndola. Una y otra vez la misma palabra. Juego con ella buscando sinónimos y conjugándola de todas las maneras posibles. También intento olvidarla, de vez en cuando, pero ella no me deja. Revolotea en cada uno de mis pensamientos, y cuando ocurre que alguien la pronuncia en una conversación, ya sea conmigo o ajena, me da como susto. Me convezco tanto de que sólo existe en mí, que el hecho de que otra persona la mencione, es como si me la estuviera robando. Y pienso: ¡eh! ¡esto es territorio privado! Pero está claro que una palabra no puede ser mía. Las palabras son de todo el mundo y, por mucho que me empeñe, no puedo hacer que eso cambie. La única huída sería inventarme una, entonces si que sería totalmente de mi propiedad. Pero, claro, crear una nueva palabra solo para mí es absurdo, porque si no se utiliza, carecería de significado.

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