21 jun. 2011

Distancias



Vienes, pero nunca te quedas.

Te acercas y me regalas dos minutos de felicidad.

Y es que nunca me doy cuenta de cuánto me gusta tu compañía hasta que no te tengo. Y cuando te vas, no duele, sino que aviva estas ganas e impulsa este espíritu.

No hay comentarios:

Publicar un comentario