15 jun. 2011

Lo has visto, pero no lo has visto

Es extraño lo fácil que resulta perder algo. Como cuando te pasas el día trasteando por la casa y, cada dos por tres, te cruzas con cierto objeto; lo ves, lo tienes localizado, no le prestas demasiada atención porque sabes dónde está. Y, sin embargo, cuando de pronto lo necesitas, no eres capaz de reencontrarlo. Y es estúpido, porque lo has estado viendo todo el rato. Pero cuando más sientes que lo quieres, no está ahí. Bueno, sí, claro que está ahí, lo recuerdas, puedes ver cómo estaba apoyado, incluso vislumbras algún otro objeto cercano. Pero no encuentras el lugar, como si se hubiera difuminado, como si nunca hubiera existido...

Creo que echar de menos a alguien es parecido a esa clase de situación. Recuerdas perfectamente cómo era la ultima vez que la viste, puedes, quizás, pensar en qué estará haciendo en ese mismo instante. Pero no está... O, mejor, está y no está. O tal vez, estuvo, pero ya no. Y ese estar pero no estar... fomenta la necesidad.

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