7 jun 2012

Siempre has querido ser escritor y nunca te atrevías

Es difícil rememorar algo que sucedió hace tanto tiempo. A veces los recuerdos quedan tan atrás que ya no los siento míos. Es curioso comprobar cómo cambiamos y, sin embargo, seguimos siendo los mismos, sin ser ya nosotros.

Es una imagen sencilla, estamos en un balcón del Colón, es verano, y tú fumas.  La noche es cálida y me preguntas si he escrito algo en estos días. Miento. La verdad es que llevo meses sin tocar mi libreta, a pesar de cargar con ella a todas partes. Por primera vez soy consciente de que me estoy dejando llevar hacia ninguna parte. He perdido un rumbo que, en realidad, nunca tuve.

Sólo ahora comprendo aquel momento. En ocasiones debemos mirar al final para lograr comprender el principio. Y el final consiste en la misma imagen, cinco años más tarde.

- He comenzado a escribir un libro.

So fresh to death

Se enciende un cigarrillo, suelta el humo y afirma:
- Para mí, eso es la vida.

Y hay algo espectacular en cómo lo dice, en cómo formula su conclusión y deja caer la pelota a mi campo. Dudo que nadie, hombre o mujer, pueda resistirse a ella cada vez que lo hace. Siempre he sentido que hay algo magnético en las personas que te dejan sin palabras.


4 jun 2012

Tirados en el cesped, ella confiesa

- Contigo me siento... Mushaboom.
- ¿Qué quiere decir eso?
- [Se ríe] No quiere decir nada, es el título de una canción.
- Entonces tendré que escucharla.
- Deberías.

20 may 2012

11 may 2012

Esa es la verdad

Al final el protagonista consigue a la chica, el malo resulta no ser tan malo y el negocio es un éxito. Pero no. La vida es mucho más complicada. Por eso no se habla de los malos modales que continuó teniendo la Bestia en la mesa, ni de si Julia Roberts prosiguió siendo la pretty woman en la que la convirtió Richard Gere, ni de las grandes diferencias entre Bridget Jones y Colin Firth. Esas cosas no se dicen, porque no queremos saberlas, porque la ficción ha de ser alegre, placentera. La ficción no debe parecerse a la realidad.

7 may 2012

Como todo cambia

A decir verdad, no recuerdo mucho de mi infancia.
Pero sé que fui feliz.
Y que, entonces, él era el hombre de mi vida.