7 may. 2011

Let me back in

Llueve. Llueve a jodidos cántaros. Y el impulso reprimido crece como algo que está a punto de estallar y no encuentra un detonante. Aumentan las ganas de correr hasta allí y abrazaros, y cantar, y saltar, y llorar de la risa. Y ese algo que hay dentro no para de aplastarme el torso y llenarme de una emoción insensata e incoherente. No quiero perderme mi vida, no quiero llegar tarde a mi existencia, no quiero tener que revelarme, quiero fluir... como la lluvia.

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