28 dic. 2011

El Bosque

"Sé porqué rechazaste a mi hermana. Cuando era pequeña, solías cogerme del brazo cuando paseaba... Hasta que dejaste de hacerlo. Un día incluso tropecé en tu presencia y casi me caigo. Fingía, por supuesto, pero aún así tú no me cogiste. A veces no hacemos cosas que queremos hacer para que los demás no sepan que queremos hacerlas".

26 dic. 2011

Los dioses nos envidian porque somos mortales

Me pregunta de qué sirve este juego tan macabro. "¿De qué sirve amar, darlo todo por una única persona, si puede que se marche? [...] ¿De qué sirve exponerse al dolor de perderlo todo?" Y no lo sé. Supongo que simplemente merece la pena escuchar un te quiero de su boca a vivir sin haber sentido ese calor. Las relaciones son inevitables, somos seres sociales por naturaleza, necesitamos el cariño para sobrevivir. Ser abandonado por la persona que amas supone una oportunidad más para remendar los errores y construir algo nuevo. Es igual cuántas veces nos derrumben, cuántas veces acaben con nosotros, siempre regresaremos a sentir; aunque sea algo diferente, algo que no pueda compararse con lo anterior. Es normal que exista una persona que defina nuestra manera de querer, pero no por ello ha de ser el amor de nuestra vida. Hemos de aspirar a diversas metas para conseguir probarlo todo, para enriquecernos y crecer como seres humanos. Anclarse solo es una manera de martirizarse. El pasado ha de ser una especie de enciclopedia que poder consultar en situaciones parecidas para no volver a cometer los mismos errores.

I'd rather hurt than feel nothing at all

Permanece de pie, ahí, frente al hombre que le ha devuelto las ganas de amar. Permanece inmóvil, como observando el vacío, en la puerta de otro bar más en La Latina. Toma una calada a su cigarrillo y expulsa el humo denso, etéreo. No sabe cómo explicarlo, se siente incómoda. Han vuelto los fantasmas, han regresado las voces que le dicen que está fuera de lugar.

- ¿Qué estoy haciendo aquí...?
- ¿Cómo que qué estás haciendo aquí?
- Sí, ¿qué hago aquí? Yo no encajo con esta gente...

Ha calculado las palabras para no decir que siente que no encaja en su mundo, en su vida. Y él, que no lo entiende, que desconoce su intranquilidad, asiente cuando ella le dice que quiere irse a casa. La habitación que crearon juntos ahora está llena de realidad, y es difícil echarla fuera, es difícil cerrar las puertas para que no pueda entrar más. Es tarde para retroceder, sólo queda el amor, y la voluntad para continuar.

16 dic. 2011

Ella, aunque estemos lejos

G. llega con retraso, aunque no dudaba de su inpuntualidad. Lo extraño es que ni siquiera tengo la sensación de haber quedado con él.
Suena Tunnel of Love y durante ocho minutos, siete segundos, la persona que espero que salga de la boca del metro es Quincy. Casi como si se tratara de Callao, o Moncloa, o Sol, o Tribunal. Mi subconsciente la está esperando a ella, que vuelve a llegar tarde porque no ha cogido el bus que pensaba coger porque se ha enrollado a cantar en la ducha.
La espero a ella, como si fuera lo más normal del mundo que pudiera aparecer en Plaza Catalunya con sus RayBan moradas y su americana gris. Porque hemos quedado a desayunar en la cafetería de debajo de mi casa y me he acercado al metro para hacer tiempo. La espero a ella porque es la única persona que deseaba que se apareciera por sorpresa.

14 dic. 2011

Torcido, herido

Dejé tantas cosas por decir que, incluso cuando todo había acabado, sentía el terrible impulso de volver para continuar todo aquello que no hicimos. Así, de algún modo, poder contarle lo que sentí la primera vez que me abrazó, o ese día que apareció en Madrid y yo fui la primera persona que fue a ver, o la emoción estúpida y sincera en aquellos viajes en autobús hacia el Levante, o tener la oportunidad de leerle cada uno de mis escritos, los que tomaban forma mientras él dormía y yo disfrutaba del primer café de la mañana.
Inventé mil excusas para regresar y compartir lo que nunca llegamos a compartir. Pero hay que conocer los límites y saber cuándo plantarse. Sino, acabarás apostándolo todo a un número que no existe; o que quizás existió, pero que ahora forma parte del pasado.

Smoking last cigarettes

Se sienta en la cama de espaldas a mi y se quita la camiseta para colocarse el sujetador y la ropa de anoche. Piensa que estoy dormida, o dormitando, o quizás finge no saber que estoy despierta, que la observo con calma, que me deleito con la belleza de su espalda, con la perfección de su piel, con su precioso y desenfadado cabello rubio recogido.
Su ambigüedad: su mayor virtud, su peor vicio. Ese desconocer qué sabe, qué siente, qué quiere de mi. ¿Debería levantarme, abrazarla, decir que la amo con dulzura, con cariño, con calor, con amargura por necesitarla y no saber tenerla? ¿Debería disculparme, objetar que todo lo que dije no tiene sentido, admitir que me equivoqué, que la cagué y ahora no sé cómo actuar? "Quincy, mi vida, te adoro, ¿qué debo hacer?". Pero estoy demasiado cansada, o demasiado confusa, y me bloqueo, permanezco tumbada en la cama, arropada, sumergida en mis pensamientos, observando como se arregla.

12 dic. 2011

¿En qué fallamos?

No sé cuando, ni cómo, ni siquiera sé por qué, pero en algún momento de los últimos tres años, fuimos eternos. Y lo jodimos todo. No sé cuándo. No sé cómo. Ni siquiera sé por qué.
He repasado la historia miles de veces y nunca encuentro el fallo. ¿En qué momento la cagamos tanto? ¿Qué hicimos para convertirnos en extraños? ¿Cómo es posible?
Necesito explicarmelo y no encuentro las piezas. Pretendo resolver un problema sin tener todos los datos, y es inútil.
¿Por qué nos hemos alejado tanto? ¿A cuento de qué? No encuentro el motivo y comienzo a pensar que siempre hubo y habrá algo que no supe, algo que quedará entre ellos y que jamás llegará a mis oídos.
¿Quién acusó a quién? Y, ¿por qué? Y, ¿cuál fue el reproche, la gota que colmó el vaso, la frase, el gesto o la acción que lo desmoronó todo? ¿Por qué parece que ya nada tiene sentido, que no hay remedio posible? ¿Por qué siento que sólo yo le doy vueltas? ¿Acaso es algo que quedó en el pasado y ya no vale la pena volver a forjar?
¿En qué nos hemos equivocado...?

9 dic. 2011

Tenerte delante otra vez

Yo no sabía nada de la felicidad. No conocía eso del olor en su piel, ni de las cervezas de madrugada ni de la risa inesperada ni las sábanas en su cuerpo ni el color del mar. Fui una ingenua obcecada en casos fracasados.
Y de pronto Lo que te hace grande y tengo un momento de claridad, en tu coche, en nuestro silencio, en dos años de idas y vueltas, y tiras y afloja, y largas charlas, y una mañana sentados en un pollete tras una noche de locura.

2 dic. 2011

Hot like fire

Quise abrazarla y decirle que todo iría bien, "Confía en mí, Irene", que todo, como viene, se va, y que hay que saber conservar los pequeños detalles que nos ayudan a continuar con esta vida. El mundo no es exactamente una mierda, y aunque sé que cuesta avanzar, reavivar las ganas, mover las pasiones, al final merece la pena. Quise estrecharla fuerte, convencerla de que podía agarrarse a mí, porque la he visto tan frágil, tan borracha y tan lúcida, que me pesa su tristeza tanto como la mía, y mi responsabilidad es saber hacerla feliz cuando la tengo, cuando nos fumamos un cigarro, y nos tomamos una caña, y nos confesamos lo que nunca nos atrevimos a contar a los demás. Ambas hemos pasado por el frío, pero sé que el suyo será más para siempre, y necesito ofrecerle todo el calor que pueda, todo el calor que pueda...