25 nov. 2012

Palabras para Jota

No es tanto el saberlo como el sentirlo. Porque conoces esa palabra y la has vivido en tus huesos, la has albergado en tu alma; le has dado cobijo en días de lluvia y en noches de vientos y soledades. Porque el egoísmo aumenta a medida que avanzan las semanas, porque luego solo queda el vacío. Inerte, y en expansión.
Quizás si pudieras recordar cómo lo hiciste tú, cómo escapaste de un hoyo que vive en ti y se alimenta de la angustia. Quizás si existieran palabras para una pregunta que no tiene respuesta. Quizás entonces sería más sencillo pronunciar un "lo siento" sin que hiciera mella en el espíritu de ambas personas.
Porque estas cosas te las esperas, porque es inescrutable el hecho de que todos moriremos; pero aún cuando lo anuncian, siempre queda la esperanza. Porque siempre hay una parte de ti que desea creer que no ha sucedido nada, que sólo es un bache, que se te pasará como hace la primavera con el invierno. Pero si el axioma es falso, no hay silogismo posible que lo respalde. Porque no puedes convencerte de algo que es mentira.
Entonces piensas en Shakespeare y en aquello de "muere" al final de Macbeth. Porque quizás lo peor de la muerte es que da vida a algo que ya no existe, y es difícil creer que hay algo más. Porque, aunque lo hubiera, de nada nos sirve a los que seguimos vivos...


11 nov. 2012

Segunda parte

- ¿Estás bien, aquí, sentada, conmigo?
- Sí. No imagino otro lugar donde quiera estar.

Y sé que lo dije de verdad, que lo sentía, ahí, en la calle Fuencarral, tras otra noche en nuestra amada Malasaña.