13 sept. 2011

No quiero una respuesta

Son las dos y cuarto de la madrugada de un martes amargo y no sé qué cojones hago aquí. Y lo peor es que, cuando digo "aquí", me refiero a "aquí en la vida". ¿Qué estoy haciendo? ¿Qué hace la gente en un mundo repleto de orgullo, tiranía y desprecio? ¿Cómo sobrevivimos a esto? ¿Dónde quedó el mar...? Sé que estoy buscando algo, pero es una búsqueda torpe y ciega, una búsqueda que comenzó hace tiempo y continúa sin dar frutos. No, ahora no. Hubo destellos de una felicidad tan fugaz como efímera. Pero todo acabó en nada.

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