11 oct. 2010

De ser capaz.

Anoche, durante otro de mis (ultimamente demasiado constantes) insomnios, cavilé sobre algo en lo que jamás me había parado a pensar: ¿somos nosotros quienes encontramos a las personas o son ellas las que nos encuentran a nosotros? En realidad, no llegué a ninguna conclusión, pero reflexioné sobre mi amistad con la chica de los ojos verdes.
Tengo la sensación de que ha sido ella quien me ha encontrado a mí. Ha sido ella quien ha volcado parte de su mundo dentro del mío. Fue ella quien, a definitivas cuentas, me inspiró para estudiar la carrera que estudio, aunque lo ignore.
Porque es mucho lo que desconoce de lo que me hace sentir. Probablemente porque nunca he sido demasiado extravertida ni, mucho menos, cariñosa. Pero, de serlo, le diría lo sencillo que es asistir a clase cuando sé que hará como que se enfada si no voy; le contaría lo mucho que me gusta conseguir hacerla reír y le demostraría que no tiene motivos para esconder lo que es y lo que siente por quien yo me sé. De ser capaz, le invitaría a todos los cafés del mundo por dos segundos con sus palabras, con partes de su vida, de su pasado, de lo que escribe. ¡Y cómo escribe! ¡Y cuánto la envidio! ¡Y como irradia felicidad por todos sus poros! Porque es fácil emocionarla, porque no le cuesta nada sonreír cuando a mí más pesado se me plantea.
Y entonces es inevitable pensar que es ella quien me ha encontrado, que es ella quien me ha abierto un nuevo horizonte. Porque yo jamás hubiera podido encontrar a alguien como ella si me lo hubiera propuesto, porque soy torpe y miope, siempre cargando con las dioptrías de el que camina por la calle sin fijarse en la gente.
Y por eso siento que soy más afortunada de lo que nunca llegué a pensar, porque tengo la suerte de tenerla cerca, aunque solo sean unas pocas horas al día, cada mañana. Porque, ¿sabeis qué? ni os imaginais lo increíble que puede llegar a ser la chica de los ojos verdes. No teneis ni idea. O quizás sí, quizás alguien sí... y yo las disfruto juntas cinco días a la semana, todas las semanas del mes.

2 comentarios:

  1. Y ójala las disfrutes juntas por muchos meses más.

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  2. Me parece increíble cómo puede cambiar tu vida una conversación en un banco de madera del departamento de filosofía, esperando la hora para una entrevista.
    Simplemente, nos encontramos. ¿De casualidad? Junto a mí en la prueba de acceso, en la entrevista, y espero que por mucho, mucho tiempo más =)

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