12 may. 2011

Nota mental: respira

Fue la música, entonces, lo que la mantuvo viva. Porque quería continuar y no sabía cómo, y el único reducto que quedaba para saber quién era, o quizás no tanto quién era, sino quién podía llegar a ser, fue acogerse a ese mundo místico de la melodía. Porque las canciones hablan, y hablan a lo más profundo de uno mismo, y llegan, y te hacen temblar, y expresan lo que sientes incluso cuando ni siquiera sabes lo que sientes. Porque puedes abandonar el mundo o volver de golpe a él. Y eso era lo que necesitaba, un atisbo de vida que le devolviera las ganas de existir.

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