2 dic. 2011

Hot like fire

Quise abrazarla y decirle que todo iría bien, "Confía en mí, Irene", que todo, como viene, se va, y que hay que saber conservar los pequeños detalles que nos ayudan a continuar con esta vida. El mundo no es exactamente una mierda, y aunque sé que cuesta avanzar, reavivar las ganas, mover las pasiones, al final merece la pena. Quise estrecharla fuerte, convencerla de que podía agarrarse a mí, porque la he visto tan frágil, tan borracha y tan lúcida, que me pesa su tristeza tanto como la mía, y mi responsabilidad es saber hacerla feliz cuando la tengo, cuando nos fumamos un cigarro, y nos tomamos una caña, y nos confesamos lo que nunca nos atrevimos a contar a los demás. Ambas hemos pasado por el frío, pero sé que el suyo será más para siempre, y necesito ofrecerle todo el calor que pueda, todo el calor que pueda...

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