13 oct. 2009

Heartbeats.

http://www.youtube.com/watch?v=Y-qJu20do0o
Ocho de la mañana y amanece el sol en Madrid después de un largo fin de semana. Las nubes se visten de rojo para la ocasión y el cielo despierta en un azul eléctrico con reflejos morados. De pronto la vida parece perfecta, aunque solo sea durante un instante, aunque no sea a su lado.
Es curioso como, en ocasiones, nos empeñamos en esconder ciertos sentimientos, ciertas emociones que algún día vivimos en una playa o metidos en una bañera con tres personas más, haciendo el indio y sin pensar en nuestros problemas, en nuestras movidas, en nuestros malos rollos. Casi como si, de ese modo, el creer no haberlo sentido hiciera que no lo echáramos de menos cuando peor nos sentimos.
El aire que corre es frío pero me invade un sentimiento templado, conocido, agradable. ¡Qué difícil me resulta expresarme! Qué le vamos a hacer, lo echo de menos, echo de menos el color amarillo de la vida en verano, del sol temprano, de los sentimientos desconocidos y las noches en un bar rojo frente a la playa. Extraño el diferente latir del corazón y la ocasión de poder compartirlo con quien más siento que quiero. Echo de menos un lugar y lo que este conlleva para mí y también para ellos, espíritus amigos que siempre me acompañan.
One night of magic rush,
the start a simple touch.
Y entonces el mundo desaparece, y eres simplemente tú con tus recuerdos, con tus pasiones, con tus debilidades: un cuerpo abierto a la vida.
Ten days of perfect tunes,
the colors red and blue.


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